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martes, 22 de mayo de 2012

Museo Etnográfico de Medina Sidonia

El Museo Etnográfico de Medina Sidonia pretende rescatar del olvido muchos útiles y enseres que formaron parte de la vida de nuestros antepasados, sin olvidar el contexto histórico en el que cumplieron su función y las personas que un día hicieron uso de ellos.

Consta de cuatro salas y gira en torno a tres grandes temas, las actividades agrícola-ganaderas, los oficios artesanales y la vida cotidiana: la cocina, los antiguos retretes comunitarios o los lavaderos propios de la clase humilde, junto con enseres y mobiliarios de casas burguesas que reflejan el fuerte contraste entre las diferentes clases sociales que existió en nuestra tierra durante mucho tiempo. 



El recorrido comienza con aperos y maquinaria agrícola, siendo la producción de cereal la principal función de estos útiles, aunque no falta maquinaria destinadas a otros productos como la uva, la caña, el maíz o la remolacha. Mucha de la maquinaria expuesta se ha utilizado hasta mediados del siglo pasado, como la hoz, bieldos, azuelas y orcas, máquinas aventadoras, sembradoras, enganche, colleras, yugos cornales, horcates y cangas realizadas con madera, cuero o hierro.





Medina Sidonia fue un importante nudo de caminos. Los arrieros, con sus carros de madera tirados por bestias, o serones a lomos de una mula, abastecían a poblaciones cercanas de cereales y carne. Mostramos uno de estos antiguos carros, así como una carretilla, serones o cántaras.




La choza daba cobijo a la población del campo que no podía permitirse una vivienda realizada con materiales de obra. Construida siguiendo los modelos tradicionales, usando la castañuela, pasto que abunda en los arroyos, se ha sujetado y cosido con toniza, sobre una serie de travesaños o costillas de caña, llamadas artilugios  relacionados con la apicultura o castra. corchos, caretas,...




Varias son las medidas y herramientas que se muestran en el museo: medidas de líquidos y áridos como cuartillos y cuartillas, balanzas romanas y básculas.



La vida transcurría en casas de vecinos, que compartían el patio, el retrete y la cocina. En esta se hallaba el poyo-hornilla, donde cada vecina cocinaba sus alimentos. En la sala, las niñas aprendían a coser, bordar y a remendar.











El dormitorio muestra una cama y escaso mobiliario. La austeridad y pobreza representada anteriormente contrasta con el mobiliario de maderas nobles y exquisita elaboración de la vida privada de las clases burguesas adineradas de principios de siglo. Entre sedas y caoba, podemos contemplar el dormitorio, despacho y comedor, los espacios del hombre, el despacho y la mujer, el tocador, el costurero estaban muy bien definidos.








Otro de los temas ejes de la exposición es el de los oficios artesanales, que abastecieron casas y campos de herramientas y utensilios.


 En la carpintería se presenta el instrumental formando parte de una tabla de herramientas. Sus antiguos dueños se ganaban la vida fabricando muebles para el hogar, reparando arados, elaborando yugos o construyendo carros.

La cestería, era en tiempos donde no existía el plástico, una forma habitual de confeccionar muchos objetos de primera necesidad, dado su bajo coste , sencilla accesibilidad a su materia prima y realización. Esparto, cáñamo, palma, palmito, mimbre, junco, caña, cestos, cestillos, capachos, espuertas, bolsos, serones, queseras, persianas, aguaderas, cribas y sombreros.



En la zapatería vemos herramientas que pertenecieron hasta hace muy poco a uno de los últimos zapateros artesanos de la provincia, vecino de la localidad de Medina. Su silla, mandil, hormas, leznas, necesaria o martillo.



Hasta mediados del siglo XX existían en Medina varios talleres alfareros. Se producían ollas, cazuelas, ladrillos, tejas, platos, macetas y demás enseres domésticos. Tenemos noticias documentales de la producción de cerámicas en Medina Sidonia desde 1747, constatadas a través de la arqueología. 

La repostería, ha conservado recetas que provienen de su herencia árabe. Mostramos artesas, palas y una máquina trituradora de almendras junto con un variado grupo de útiles de repostería. 

No dejen de visitar este bonito y entrañable museo, donde posiblemente todos encontraremos algo que hacía tiempo que no veíamos, en las casas de nuestros abuelos.